Lee cada correo, busca el pedido real de ese cliente y redacta la respuesta con tu tono. Tú la apruebas y sale desde tu propio Gmail.
Pruébalo gratisSin tarjeta · 20 conversaciones gratis · Funciona con tu Gmail

Un bot genérico contesta lo que suena bien. Obelisk contesta lo que pone en tu tienda.
Diez minutos de puesta en marcha y no vuelves a tocarlo.
Un permiso, solo para enviar. Obelisk no puede leer tu bandeja: los correos le llegan porque tú pones una regla de reenvío en Gmail, y solo los que esa regla toca.
Busca al cliente en tu tienda, sus pedidos, el estado del envío, el seguimiento y lo que compró. Lee tus políticas de devolución y envío. Y entonces redacta.
Lees la respuesta y la envías con un clic. O enciendes el envío automático y Obelisk manda solo las que son seguras, y te guarda el resto.
Contracargos, cambios de dirección, cancelaciones y quejas, ordenados por urgencia. Con lo que pide el cliente y por qué se ha parado.

Cada correo con el cliente identificado y su pedido pegado. Sin saltar entre pestañas para saber de quién hablas.

Esta línea no se mueve, y es la razón por la que puedes dejarlo trabajando.
Todo eso aparece en Avisos importantes con lo que pide el cliente, por qué se ha parado y qué le falta. Decides tú en treinta segundos.
Una conversación es un caso resuelto de principio a fin, no cada correo. Si un cliente escribe tres veces por el mismo pedido, cuenta una.
Después, 0,10 USD por conversación de más
Después, 0,10 USD por conversación de más
Después, 0,10 USD por conversación de más
Se cobra en tu factura de Shopify. Puedes cambiar de plan o cancelar cuando quieras, sin escribir a nadie.
No, y no puede. El único permiso que pide a Google es el de enviar. No tiene forma de listar, abrir, buscar ni borrar un mensaje de tu bandeja. Los correos de tus clientes le llegan porque tú configuras un reenvío en Gmail, y solo los que esa regla toca.
Cada respuesta se escribe con los datos reales de ese pedido, y tiene prohibido inventarse una fecha o un dato que no esté en el contexto. Además, de entrada nada sale sin tu aprobación: el envío automático lo enciendes tú cuando ya has visto cómo escribe.
No los toca nunca. Se marcan como decisión tuya y van a Avisos importantes con lo que pide el cliente y por qué se ha parado. Un contracargo tiene plazo con el banco y el dinero se pierde entero si pasa, así que esa no es una decisión de una máquina.
No hace falta, funciona desde el primer correo con tus pedidos y tus políticas publicadas. Pero puedes escribirle reglas con tus palabras —«si un cliente pide una devolución, ofrécele primero el 50% y que se quede el producto»— y las aplica desde ese momento a todos los casos parecidos.
En el del cliente. Si te escribe un francés, contesta en francés. Y a ti te habla en el idioma que tengas puesto Obelisk.
Hoy no. Obelisk envía desde tu cuenta de Gmail o de Google Workspace, así que hace falta una. Si usas otro correo, escríbenos y te avisamos cuando esté.
Obelisk no deja de contestar. Las de más se cobran a 0,10 USD cada una en tu factura de Shopify, hasta el límite de gasto que tú apruebes. Te cuesta menos que dejar a un cliente esperando.
Desinstalando la app, como cualquier otra. Se cancela el cobro y se borran tus casos, tus ajustes y el permiso de Google. O cancelas el plan y Obelisk se queda instalado sin cobrarte.
Diez días, veinte conversaciones, sin tarjeta. Si no te quita trabajo de encima, lo desinstalas y no ha pasado nada.
Pruébalo gratis20 conversaciones · 10 días · sin tarjeta
Está en revisión. Déjanos tu correo y te avisamos el día que se publique, con el enlace para instalarla.